domingo, 25 de noviembre de 2007

Como llenar un colador...con agua






Un grupo de devotos invitó a un maestro de meditación a la casa de uno de ellos para que los instruyera. El maestro dijo que debían esforzarse por liberarse de reaccionar en demasía frente a los hechos de la vida diaria, por lograr una actitud de reverencia, y por adquirir la práctica regular de un método de meditación que, a su vez, les explicó en detalle. El objetivo era darse cuenta de que la vida divina está presente en todo.
Es estar conscientes de esto no sólo durante el período de meditación, sino constantemente, en lo cotidiano. El proceso es como llenar un colador con agua.
El maestro hizo una reverencia ante ellos y partió.
El pequeño grupo se despidió de él y luego uno de ellos se dirigió a los demás, echando chispas de frustración. Lo que nos dijo es como decirnos que nunca podremos lograrlo. ¡Llenar un colador con agua! ¿Cómo? Eso es lo que ocurre, ¿no?. Al menos para mí. Escucho un sermón, rezo, leo algún libro sagrado, ayudo a mis vecinos con sus niños y ofrezco el mérito a Dios, o algo por el estiloy después me siento elevado. Mi carácter mejora durante un tiempo… no me siento tan impaciente, ni hago tantos comentarios sobre otras personas. Pero pronto el efecto se disipa, y soy el mismo que antes. Es como agua en un colador, por supuesto Y ahora él nos dice que eso es todo.
Siguieron reflexionando sobre la imagen del colador sin lograr ninguna solución que los satisficiera a todos. Algunos pensaron que el maestro les decía que las personas como ellos en este mundo sólo podían aspirar a una elevación transitoria, otros creyeron que el maestro simplemente les estaba tomando el pelo. Otros pensaron que tal vez se estaría refiriendo a algo en los clásicos que suponía que ellos sabían… buscaron, entonces, referencias sobre un colador en la literatura clásica, sin ningún éxito.
Con el tiempo, el interés de todos se desvaneció, excepto el de una mujer que decidió ir a ver al maestro.
Él le dio un colador y un tazón, y fueron juntos a una playa cercana. Se pararon sobre una roca rodeados por las olas.
¡Muéstrame cómo llenas un colador con agua!, le dijo el maestro.
Ella se inclinó, tomó el colador en una mano y comenzó a llenarlo con el tazón. El agua apenas llegaba a cubrir la base del colador y luego se filtraba a través de los agujeros.
Con la práctica espiritual es lo mismo, dijo el maestro, mientras uno permanece de pie en la roca del Yo e intenta llenarla con cucharadas de conciencia divina. No es ése el modo de llenar un colador con agua, ni nuestra esencia con vida divina.
Entonces, ¿cómo se hace?, preguntó la mujer.
El maestro tomó el colador en sus manos y lo arrojó lejos al mar. El colador flotó unos instantes y después se hundió.
Ahora está lleno de agua, y así permanecerá. dijo el maestro. Ese es el modo de llenar un colador con agua, y es el modo de realizar la práctica espiritual. No se logra vertiendo pequeñas dosis de vida divina en la individualidad, sino arrojando la individualidad dentro del mar de la vida divina.

Autor Desconocido

Ialorisha Miriam ti Oya

martes, 4 de septiembre de 2007

Vencer los miedos





Por:Awo Fá’léri Áwódí Òkè


"AWÒN TÍ WÓN SÈGÙN OTÀ, KÒ SÒHÙN TÍ YIÓ FÁ IBÈRÙ OTÀ."
Quienes vencen al enemigo de adentro no tienen nada que temer del enemigo de afuera.

El espíritu de los Yorùbá’s es espíritu guerrero en todos los planos y una vez vencidos los miedos interiores son vencidos fulminantemente los exteriores.
La perdida del miedo a enfrentarse con la conciencia, o de ambas conciencias hará el camino a la búsqueda una sólida persona espiritual. Los miedos pueden ser reales o irreales y para poder discernir que no Es Imaginario ,ante nada debemos tener una buena expectación de Ori ,una sabiduría implícita proveniente de Orunmila y la férrea dirección de Èlà que fué el primero que enseño al ser humano y encomendados de Orunmila.
Invocar a Ogún y ponerse bajo su hospicio seria un rito Yoruba sabio y de pura tradición. Vencer Elenini que seria la parte de mayor influencia ante los miedos interiores creando fantasmas exteriores. Hablar de una fuerza que es tan especial Elinini, que es poco mencionada, más por miedo que por respeto. De todos modos hay varios niveles de fuerzas.
Ori radica o vive en el cerebro, ya lo sabemos hasta la saciedad. Pero ahora bien, Ìròsùn Méjì además de hablarnos de este punto, nos habla también de Elinini, es la deidad del infortunio y radica en el cerebelo, como lo dije anteriormente es la suma de todos nuestros miedos y malas acciones. Ori, en la tierra de Ijálá Mopin, tambien conocido como el guerrero de Ifa. El es quien construye las cabezas, y a partir de esta acción de Ijálá Mopin, su testigo será Òrúnmìlà. En este mismo momento son acordados los diferentes obstáculos y bendiciones, los Iré’s y los Ibis en cada persona antes de partir de Orun hacia Aiye. Elinini tiene una misión primordial atacar todas las acciones de Ori en nosotros, es la contraparte, el lado maligno de las cosas, ósea que viene a perturbar lo que llamamos Ori Apere o lo que es lo mismo el camino predestinado a cumplir en la tierra.
El miedo es parte de esa fuerza del infortunio, por eso es que Olódùmàrè toma dentro de los bienestares el Iré Isegun, como parte de su contra de ese Elinini. Nosotros tenemos que tener en claro como sacerdotes y sacerdotisas en constante entrenamiento que con los miedos internos ni para ir a comprar una taza de café.
Otura Méjì dice que los que afrontan sus miedos, tarde o temprano encontraremos las paz, no podríamos ayudar a nadie si no podemos ayudarnos a nosotros mismos, sabemos que el 80% de nuestros problemas son la consecuencia de nuestros actos y de nuestros desequilibrios internos.

El comienzo del mundo




El comienzo del mundo Olodumare (la fuente de las fuerzas de la naturaleza que genera el espectro de la luz), también conocido como Olorun (Señor del Cielo)creó el universo y todo lo que en el existe. En la creación fue asistido por dos "ministros": Obatala u Oshanlá (orisa de los paños blancos) y Orunmila (Orisa de la inteligencia, la sabiduría y la adivinación). Oshanla, el primero de los ministros tenía como función moldear una criatura, dándole forma, a espera de Olodumare, para asignarle un soplo de vida. Un segundo ministro, cuya función fue la de ser testigo de la creación, se convirtió en conocedor de los misterios de la creación y el destino de cada ser vivo en el universo, Por eso el conocedor de los misterios de la creación y el
destino de cada ser vivo del Universo. Por esta razón es visto como el portavoz de los deseos de Olodumare. Podemos hacer una comparación de esta trinidad como siendo Olodumare = Dios, Obatalá =Hijo y Orunmila el Espíritu Santo.
Después de la creación del mundo, este estaba totalmente cubierto por agua y solamente existía un mundo marítimo este era el reino y dominio de Olokun. Existiendo el dominio de las aguas, estaba impedida la vida a otros Orixas. Estos se reunieron y fueron a pedir a Olodumare que crease un nuevo mundo, una tierra sólida para que pudiesen ellos también usufructuar de un nuevo planeta donde pudieran participar de las casas y convivieran con otros seres humanos que serían los Eguns (Espíritus) en Orun (Cielo), a espera de un cuerpo (Ara) para así vivir en la Tierra (Ilé) y de ella aprender sus enseñanzas.Atendiendo a este pedido, Olodumare envió a Obatala al mundo a través de una corriente que ligaba a Orun con Ilé, le entrego una concha conteniendo tierra, una gallina con cinco garras y un pombo Esta entonces comenzó a esparcir la tierra, formando los continentes. El lugar donde Obatalá deposito la tierra y donde todo el trabajo comenzó, paso a llamarse Ile Ifé (Ilé,tierra, Ifé (que se alargó o se expandió), que vino a ser la Ciudad Sagrada de los Yorubas.Después de la creación de los continentes Obatalá volvió a Orun y anuncio a Olodumare que su misión había sido cumplida .

viernes, 13 de julio de 2007

La Mujer......nuevas reflexiones




Chief Olowo Ifashade Odugbemi




Las mujeres constituyen m
ás de la mitad de la humanidad. Dan la vida, trabajan, aman, crean, militan, estudian, combaten, producen…Ellas garantizan actualmente la mayoría de las tareas esenciales para la vida y la continuidad de esta humanidad. Sin embargo, su posición en la sociedad permanece subvaluada.

Nosotros identificamos al patriarcado como el sistema de opresión hacia las mujeres y a muchos sistemas politicos y religiosos como vectores de explotación (¿Apetebì?) de una inmensa mayoría de mujeres y de hombres por parte de una minoría. Estos sistemas se fortalecen mutuamente. Se fundamentan y se conjugan con racismo, sexismo, misogenia, xenofobia, homofobia, colonialismo, imperialismo, esclavismo y trabajo forzado. Constituyen la base de los fundamentalismos e integrismos que impiden a las mujeres y a los hombres ser libres y gozar de los mismos derechos al desarrollo y el reconocimiento de sus valores espirituales. Generan la pobreza, la exclusión, violan los derechos humanos, particularmente los de las mujeres y ponen la humanidad y el planeta en peligro.

Ante esta triste realidad es imperativo construir otro mundo donde la explotación, la opresión, la intolerancia y las exclusiones no existan más, donde la integridad, la diversidad, los derechos y libertades de todas y todos sean respetados.

Todos los seres humanos y todos los pueblos son iguales, en todos los ámbitos y en todas las sociedades y tienen igual acceso a las riquezas, a la tierra, a un empleo digno, a medios de producción, a vivienda adecuada, a educación de calidad, a formación profesional, a la justicia, a una alimentación sana, nutritiva y suficiente, a servicios de salud física y mental, a la seguridad durante la vejez, a un medioambiente sano, a la propiedad, a cargos de representación política y de toma de decisiones, a la practica religiosa, a la libre expresión, a la energía, al agua potable, al aire puro, a medios de transporte, a las técnicas, a la información, a los medios de comunicación, al ocio, la cultura, el reposo, la tecnología y la ciencia…No hay condición humana o de vida que justifique la discriminación. No hay costumbre, tradición, religión, ideología o sistema económico o político que pueda justificar el poner a una persona en situación de inferioridad, ni permitir actos que pongan en peligro su dignidad e integridad física y sicológica.

Cada persona goza de libertades individuales y colectivas que garantizan su dignidad, en particular: libertad de pensamiento, de conciencia, de creencia, de religión, de expresión, de opinión, de vivir libremente su sexualidad de manera responsable y escoger la persona con la que quiere compartir su vida, de votar, de ser elegida o elegido, de participar en la vida política, de asociación, de reunión, de sindicalizarse, de manifestarse, de elegir su domicilio, su nacionalidad, su estado civil, sus estudios, de escoger su profesión y ejercerla, su manera de desplazarse, de disponer de su persona y de sus bienes, de elegir su idioma de comunicación respetando a la vez las lenguas minoritarias y las decisiones colectivas respecto del idioma de uso y de trabajo, de informarse, de cultivarse, de intercambiar ideas y de tener acceso a las tecnologías de la información.

Todos los seres humanos son interdependientes y comparten el deber y la voluntad de vivir juntos, de construir una sociedad generosa, justa e igualitaria, basada en los derechos humanos, exenta de opresión, de exclusiones, de discriminaciones, de intolerancia y de violencias...

¿Porqué, entonces –nos preguntamos una y otra vez- aún para muchos, las mujeres, los cojos, los que tienen imperfecciones físicas y los homosexuales, no tienen derecho a ser sacerdotes y sacerdotisas de Ifá en ciertos sectores de esta antigua tradición religiosa..?

¿Cómo reconocer la inteligencia, intelectualidad, sagacidad y religiosidad de alguien que es capaz de desconocer los derechos que les asisten a estas personas -tan hijas de Olodumare como todas las demás-, a la hora de reconocer sus derechos inalienables al sacerdocio de Ifa..?


Los hombres (¿porque, quién puede asegurar que fue Orunmila?) han sido capaces de inventarse un Odu Ifá denominado Irete-Untelu en el cual responsabilizan a Orunmila de haber sido xenófo y discriminativo contra la mujer…Y, llegados a este punto tambien nos preguntamos: Y, ¿quién le dijo semejante profana e irrespetuosa idiotez a los hombres..? ¿Dónde está la religiosidad de quienes alardean de ella, cuando son capaces de rechazar el sacerdocio femenino de Ifá o sea, a las Iyaonifas..?

Debemos preguntarnos seriamente, ¿cómo es posible que un hombre nacido de mujer, sea tan irrespetuoso e injusto con las madres de la humanidad, negandoles el derecho que ellas mismas le han legado por nacimiento..?

¡Esto sigue siendo un disparate, estimados hermanos y hermanas..! Aunque con amor y comprensión -¡y, sin más guerritas, por favor!-, pero habrá que seguir como la gota de agua sobre la piedra, dejando caer sobre las cabezotas de estos pobres hermanos, un poco de lógica y razón cada día, ¡y, terminarán asimilando, ya verán..! Y, si no, pues creo que no habrá mas remedio que llenarles la tierra de Iyaonifas a estos hombres para que se den cuenta de una vez por todas de que deben dejar de ser tan injustos y cabezotas…¿No creen?

El velo del conocimiento


El velo del conocimiento


J.luis f.

Durante el viaje espiritual que realizamos cuando partimos del cielo a la tierra al momento de la reencarnación, se dice que la deidad del Infortunio toca nuestra espalda generando una perdida de memoria temporal, la cual tiene como finalidad aparente obstruir la consciencia de nuestro destino en la tierra.

Una vez allí, vamos tropezando con la vida y más específicamente con Eshu, para obtener las vivencias que han de dar paso, entre otras cosas, a recuperar el conocimiento perdido durante ese viaje. Por ello, muchas veces nos negamos a nosotros mismos y a los demás, verdades o conocimientos que no compartimos, que no entendemos o que no aceptamos, por una simple razón: “Porque no tenemos la energía necesaria para recordarlo”.

¿Cuantas veces nos ha tocado desechar un libro, una conversación o un simple consejo; por no ser capaces de entender lo que nos quieren decir? ¿Cuántas veces hemos tenido que volver a leer el mismo libro hasta poder comprender medianamente o a plenitud su contenido? Y, ¿Cuántas personas conocemos que con una simple ojeada a ese mismo libro son capaces de extraer explicaciones lógicas que nos hubiera tomado años descifrar?

Todas las respuestas están dentro del ser humano, en su Orí (su Alma). En su capacidad para traspasar el Velo que oculta su propio conocimiento.

Pero, ¿Cómo lograrlo?

Guarda silencio. No se puede escuchar y hablar al mismo tiempo. Cuando permaneces en silencio dejas el canal abierto para la comunicación espiritual. Quienes nos afanamos en gritar todo lo que creemos que sabemos, ufanándonos de que, la nuestra es la única verdad, ahogamos esa voz interior de nuestro Orí que trata de mostrarnos todo lo que hemos acumulado durante siglos y todo lo que heredamos del Padre Eterno.

Desecha todo fanatismo. La vehemencia obcecada, parezca o no racional, hacia cualquier persona, idea, filosofía o religión nos impide ver con profundidad y escuchar nuestro yo interno. Cuando el Padre Eterno nos colocó en este plano lo hizo con la finalidad que pudiésemos recuperar nuestras características espirituales originales, para ello nos otorgó “libre albedrío” de escoger el camino que consideremos mas apropiado. El hecho de pertenecer o no a determinada religión, a determinado circulo social o cultural, no coloca a ninguno de sus hijos como su enemigo...

Respeta las ideas y las formas de los demás. Se tolerante. Evita las críticas; si una persona no nos ha pedido consejo acerca de su vida es porque nuestra opinión no es relevante en ese momento y probablemente no sería comprendida o asimilada, por tanto es aconsejable aplicar el principio de “Guardar Silencio”.

Lo más importante que nos concierne en este plano no son los Orisha, ni la Religión, ni la territorialidad, ni la sociedad, ellos son solo instrumentos o medios; lo más importante es nuestro Orí (nuestra Alma), cumplir nuestro destino para poder rasgar el velo que nos separa del conocimiento y del poder para decretar, que nos fue dado por el Padre Eterno y que es lo que nos hace realmente a su imagen y semejanza.

Que su Orí los guíe y el Padre Eterno los bendiga

domingo, 3 de junio de 2007

Preseptos




Tu relación con los demás es una de las ciencias de tu vida. Y tú necesitarás aprender esta ciencia de tu vida, para vivir en armonía en un mundo de comunicaciones interpersonales confusas, incompletas y demoradas, que te presentará en todo momento la necesidad de aprender a comunicarte con los demás.
En tu relación personal con los demás, tú debes aprender a confiar en las personas. Y tú aprenderás a confiar, desconfiando en las personas.
Relaciónate e interactúa con todas las personas, aceptando a todas las personas. Recordando que debes respetar a todas las personas.
Aprende a respetar a todos, en pensamiento, en palabra y en acción.
Aprende a respetar, incluso al hombre de corazón perverso, y también a tu enemigo.
Enfrenta, combate y destruye lo que deba ser enfrentado, combatido y destruido en el camino de tu vida.
Pero recordarás no ser irreverente, y no brindarle refugio a la soberbia. Porque tú no dejarás de respetar todo el tiempo, incluso a lo que debas enfrentar, combatir y destruir, en el camino de tu vida.
No lo harás, para que los oOíshas no te retiren su apoyo, y para que la obra de tus manos siempre sea bendecida.
Relaciónate con todos, con quienes son dignos, y con quienes no lo son.
Relaciónate e interactúa con todos, porque todos necesitan de ti.
Y porque aunque hoy no veas con claridad las razones, tú mismo o tú misma necesitas de todos.
Considera que los demás han vivido experiencias diferentes a las tuyas.
Que otros conocieron antes que tú, caminos que tú transitarás después.
Considéralo, porque tú puedes aprender de la experiencia de otros, y aliviarás tu vida ahorrándote sinsabores, sufrimientos y fracasos, conociendo la experiencia de los demás.
Estimula a los demás a continuar adelante. Y haciéndoles ver que son importantes.
Reconóceles sus buenas acciones.
Reconóceles su desempeño armonioso.
Y reconoce públicamente los valores que encuentres.
Porque haciéndolo, tú te conviertes en un factor catalizador efectivo de un desarrollo conveniente y armonioso en quienes te rodean, y en el mundo que con ellos compartes.
Cuando en tu andar tropieces con el hombre inicuo, con el de malos pensamientos, con el de acciones perversas, no sea tu filosofía evadirle ni resistirle, sino enfrentarle.
Dondequiera que te lleven tus pasos, lleva en tu mente, en la enseñanza de tus labios y en la obra de tus manos, el mensaje esperado de la solidaridad, ayudando a los demás de la manera que puedas, y de una manera efectiva.
Conviértete desde hoy hasta la eternidad, en portavoz amable de un mensaje docente de fraternidad humana.
Haz de tu relación con los demás un apostolado por la unión entre las personas, por la unidad de las personas, y por la dignidad de las personas.
Tú has de seleccionar a quienes recibirán de tu boca, determinadas informaciones y revelaciones.
No entregues secretos espirituales valiosos a quienes no están preparados para recibirlos.
Porque ellos no apreciarán aunque lo intenten, el valor de lo que dices y el valor de lo que ofreces.
No desperdicies personalmente un tiempo valioso que podrías ocupar de otra manera, ni obligues a otras personas a emplear su tiempo en algo que no les interesa, porque no es parte de sus prioridades.
En tu relación con los demás, respeta a quienes se abstienen, aunque no entiendas ni apruebes su camino.
Porque muchas personas se abstienen porque están inseguras, o porque desconocen.
Y porque, aún cuando no tengan una razón que lo justifique, es su derecho decidir como deciden.
Cuando tú te permites juzgar a otros, estás autorizando al Universo a que te juzgue.
Y el Universo, sin falta un día lo hará. Porque Orísha no olvida. Y porque todo queda escrito en la memoria de Ifá.
Por eso hoy yo te mando a que aprendas a juzgar a los demás.
Aprender a juzgar a los demás, será para ti un desafío de inteligencia, de prudencia, de justicia y equidad.
Tu capacidad para juzgar a los demás, será para ti una prueba indicadora de tu propio equilibrio y de tu madurez personal.
Y no olvidarás que, así como juzgues, tú serás juzgado, tú serás juzgada. Porque lo que envíes, ciertamente a ti regresará.
Y te esforzarás haciendo por los demás y tratando a los demás, tan justamente como quisieras que ellos procediesen contigo. Porque lo que envíes desde ti, recuérdalo, a ti regresará. Porque Orísha no olvida. Y porque todo queda escrito en la memoria de Ifá.

El Sendero




.............."La Verdad no tiene sendero, y eso es la belleza de la Verdad que es vivencia. Una cosa muerta tiene un sendero porque es algo estático, pero cuando usted ve que la verdad es algo viviente, que se mueve, que no tiene lugar de descanso, que no está en templo alguno, adonde ninguna religión, sacerdote o filósofo, nadie nos puede llevar, entonces se verá también que esa cosa viviente es lo que usted realmente es: su cólera, su brutalidad, su violencia, su desesperación, la agonía y el dolor en que vive. En la comprensión de todo eso está la verdad, y usted puede comprenderla sólo si sabe mirar esas cosas en su vida. Y usted no puede mirarlas a través de una ideología o de una pantalla de palabras, a través de esperanzas y temores. Así usted ve que no puede depender de nadie. No hay guía, ni maestro, ni autoridad. Hay solamente usted sus relaciones con otros y con el mundo no hay nada más." * En la comprension de la tierra sin senderos, vemos porque en el mundo actual hay tanta intolerancia, ya que todos se piensan poseedores de la verdad. El encarar dia a dia el sufrimiento, al darnos cuenta que es en su comprension y no en la huida donde existe el triunfo, damos un paso mas hacia adelante.
Ialorisha Miriam t' Oya